Matrimonios del mismo género ciudadanos de la UE

  • 5 agosto, 2018

    Los matrimonios del mismo género de ciudadanos de la UE son considerados miembros de la unidad familiar. El tribunal Europeo de Justicia ha dictaminado que se les debe otorgar el derecho de residencia.

    Este es un paso muy importante para las parejas del mismo sexo. La semana pasada El tribunal de Justicia de la Unión Europea (ECJ) dictaminó que los miembros de un matrimonio del mismo sexo de ciudadanos de la Unión Europea entran dentro de la definición de “miembros de la familia” y por ello deben obtener derechos de residencia.

    La legislación comunitaria establece que los miembros de una familia de ciudadanos de la UE tienen derecho a circular y establecerse libremente dentro de la UE cuando acompañan a un miembro de la familia ciudadano de la UE. Por primera vez los conyugues de igual genero entran ahora en la categoría de “miembros de la familia” por lo que son reconocidos como dependientes cuando solicitan los derechos de residencia. Por primera vez, los cónyuges del mismo sexo de ciudadanos de la UE móviles ahora entran en esta categoría de “miembros de la familia” y pueden ser reconocidos como dependientes cuando solicitan los derechos de residencia.

    Este dictamen dice que los ciudadanos de la UE que se mudan a otro país de la UE con su cónyuge del mismo sexo, el país de acogida debe reconocer su matrimonio cuando el cónyuge solicita el derecho de residencia, incluso si el matrimonio sexual no está reconocido en las leyes del país de acogida.

    Este hecho proporciona al TJCE la oportunidad sin precedentes para considerar la palabra “cónyuge” en el contexto de matrimonio entre personas del mismo sexo en cuanto a derechos de libre circulación.

    Esta resolución fue dictaminada por el recurso presentado por los Sres. Coman y Hamilton.

    Los señores Coman y Hamilton, contrajeron matrimonio en Bruselas el 5 de noviembre de 2010. Han convivido juntos en Nueva York y después en Bruselas. En diciembre de 2012, la pareja preguntó a las autoridades rumanas en qué condiciones el Sr. Hamilton podría vivir en Rumanía con su esposo durante más de tres meses. Las autoridades Rumanas el 11 de enero del 2013 les informaron que, según la legislación Rumana, no podía tener derecho de residencia por más de tres meses por no reconocerse el matrimonio entre personas del mismo sexo.

    El matrimonio entabló acción contra las autoridades rumanas, con el argumento de que la decisión era discriminatoria por motivos de orientación sexual respecto al derecho de libre circulación dentro de la UE, pidiendo al TJCE que si el Sr. Hamilton podía ser considerado como cónyuge de un ciudadano de la UE que había ejercido sus derechos de libre circulación.

    La sentencia señaló que el término “cónyuge” en la Directiva 2004/38 CE es neutro en cuanto al género, refiriéndose únicamente a una persona unida a otra por matrimonio. Pudiéndose aplicar igualmente a personas unidas del mismo sexo o de sexo opuesto. Estableciendo que negarse a reconocer dicho matrimonio interfiere con los derechos de libre circulación de los ciudadanos de la UE.

    El tribunal estableció que a efectos de otorgar derechos de residencia únicamente, el estado anfitrión debe reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo.

    Esta resolución no significa que todos los Estados miembros de la UE deban reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo en sus legislaciones. Esta decisión es libre de tomarla o no cada uno de los estados miembros. Pero, a efectos de derecho de residencia si deberán ser reconocidos los matrimonios del mismo sexo, con independencia de si están o no reconocidos en la legislación nacional.

    Es un paso importante para garantizar que todos los ciudadanos de la UE ejerzan su derecho de libre circulación, pudiendo trasladarse con su cónyuge a cualquier país de acogida dentro de la Unión Europea.